Este seminario dará comienzo el miércoles 5 de junio
Hay una previa inscripción confirmada por mail a partir de su recepción.

SEMINARIO
Cine: la bella verdad
a cargo de Mario Levin
…pretendemos plegar el orden de las cosas a un decreto preestablecido de la voluntad. Una tentación que podemos llamar estética, porque este delirio ordenador quiere reemplazar la moral, y lejos de ser la voluntad de un esfuerzo, rechaza a la vez tomar en consideración la particularidad del individuo y la generalidad de la ética. (Eric Rohmer)
Suele ocurrir, y hoy más a menudo que antes, que se confunda una película con un psicoanálisis. La ocasión parece propicia. Alcanza con equivocarse o tener una falsa idea del psicoanálisis, para que una película se convierta en el campo propicio de interpretaciones salvajes, como si el cine ofreciera un saber a develar, que además es el mismo que aquel que durante un análisis llegaríamos a descubrir, transformando el análisis en una parodia de saber y al cine en un laboratorio psicológico. Pero un personaje no es un paciente y un paciente llega a un análisis enfermo y apabullado de saberes.Tal vez es cierto que podríamos morigerar en algo lo que decimos, pero es un hecho que durante entrevistas de admisión profesional la presentación de un caso es suplantado por una película.
Pero esta vez no se trata del problema de la formación de analistas, sino cuestionar el modo en que se ve una película, que a fuerza de psicologizarla se olvida de que se trata de una obra de arte. Ahora bien, si el cine es arte, sólo aceptando esta premisa podemos aprender lo que el cine nos muestra y nos enseña: dependerá del analista que cargue –o no- las alforjas que acarrea durante su solitario trabajo. Para esto hay una sola vía, y ningún misterio: se trata de ver cine, y esto no quiere decir ver los últimos estrenos o acudir a un festival donde se amontonan películas que nunca terminan de acomodarse.
El cine, como cualquier otro arte tiene algunas reglas teóricas que no han cambiado desde que se inventó (el cine, no la cámara; como arte y no como técnica), y para conocerlo alcanza un puñado de 400 o 500 títulos que se destacan de la decena de miles que componen la producción mundial desde el comienzo del siglo veinte, la mayoría de los cuales pertenecen al mundo del espectáculo y el comercio. Tampoco es infinita la lista de realizadores que en diferentes épocas interrogaron a través de sus películas los límites de una práctica por la que no dejaron de ser interpelados.
Señalamos por último, que no se trata de salir a la búsqueda de algunas nociones que en la enseñanza de Lacan interrogan el campo escópico, como si pudiesen extraerse con pinzas reduciendo las películas a un ejemplo, y la enseñanza de Lacan a un campo para desvastar buscando los cimientos de una estética improbable.
En las reuniones –una vez por semana- se verá una película, y si bien el comentario no será ajeno a los límites que imponga la audiencia, volverá una y otra vez, con la intención de descubrir el cine en su especificidad, sobre la película que se acaba de ver.
El seminario constará de 3 módulos de 4 clases cada uno.
La clase inaugural será el 15 de mayo de 2013 de 19 a 22 hs.