De: arnolkremer@lafogata.org <arnolkremer@lafogata.org>
Enviado el: Lunes, 29 de Agosto de 2005 04:52:15 p.m.
Para: jcgomz@hotmail.com
CC: jcgomez@hotmail.com
Asunto: GOMBROWICZ
Estimado Señor:
Ud. perdonará el atrevimiento de dirigirme a Ud. sin ser presentado. En primer lugar lamento que una inoportuna gripe me impidió asistir a su charla en el Malba la semana pasada
Me llaman Luis Mattini (Arnol Kremer, nombre legal, pero he publicado mis articulos y libros con ese seudónimo que me viene de los setentas) y soy el hombre que sucedió a Mario Roberto Santucho en la dirección del PRT cuando éste murio en combate en Villa Martelli en 1976. Esta referencia es necesaria para contextuar el proyecto del cual quiero informarle y solicitar su ayuda.
Estoy escribiendo una novela cuyo contenido seria un diálogo imaginario entre Gombrowicz y Santucho (partiendo del diálogo real que he rastreado del "Diario Argentino" y testimonios santiagueños) Mi inquietud partió del momento que creo observar que había una especial atracción entre estas dos personas tan disimiles. Por eso es que lo estoy concibiendo como un "diálogo entre dos mundos", no sólo en el sentido geográfico (Europa-América) sino sobre todo en el mundo de la certeza, de la razón hegeliana, del progreso, de la ciencia y la sociedad disciplinada de Robi y todos nosotros, los marxistas, y el mundo de la incertidumbre, de las emociones y sobre todo del arte de Gombrowicz (de alguna manera el polaco vaticinó la "posmodernidad" actual)
Desde luego, conozco en profundidad la personalidad, la trayectoria y el pensamiento de Santucho. De Witold estoy leyendo toda su obra traducida al castellano. Una ayuda impagable es su publicación "Cartas a un amigo Argentino" que me permite captar el estilo del polaco escribiendo en castellano, si bien allí se aclara que se ha corregido la ortografía.
Con lo dicho creo que es suficiente para que Ud. comprenda que recabe su molestia. De todo lo que he averiguado creo que Ud. es la persona que más conoció al polaco y, además que conoce detalles de su encuentro con Robi en Buenos Aires (lo dice Witold en su diario) datos todos estos que no pretenden, desde luego dar, "objetividad" sino alimentar mi imaginación para
la ficción.
Al meterme en la obra del polaco (debo confesar que a pesar de ser un gran lector de literatura no la conocía) puedo calibrar el fuste intelectual y artístico de este hombre y la distancia con Robi. Ello agudiza aun más mi intriga sobre la "atracción" Porque nadie definió con mayor acierto la condición esencial de Robi, como dice Witold que su cerebro concibe quimeras pero su brazo es capaz de hacerlas realidad
Así las cosas, le solicito alguna forma de contacto que a Ud. le resulte más cómoda, "simplemente" para que me hable de Witold
mi teléfono particular 011 4382 2966 trabajo, de 10 a 18 011 4819 1564 Cordialmente
Luis Mattini
Kremer: 29.08.05
De los detalles del encuentro con Robi no recuerdo otra cosa que los fragmentos del “Diario” de Gombrowicz. La forma en la que yo voy a colaborar con tu imaginación es la de ponerte en contacto con tres textos: el de la conferencia a la que no pudiste venir por tu gripe inoportuna, y como la conferencia está formada por pasajes de tres capítulos de “Gombrowicz, y todo lo demás”, un libro al que le ando buscando editor, te mando también este texto. Y por si no lo hubieras leído te mando además “Gombrowicz, este hombre me causa problemas” un libro que publicó “Interzona” en agosto del año pasado.
Cordialmente
De: arnolkremer@lafogata.org <arnolkremer@lafogata.org>
Enviado el: Martes, 30 de Agosto de 2005 01:11:14 p.m.
Para: Juan Carlos Gómez <jcgomz@hotmail.com>
Asunto: Re: la imaginación y Gombrowicz
Estimado Gómez:
Tu rapidez de respuesta, disposición y sobre todo generosidad superó mis mejores expectativas. Primero voy a devorar todo ese material, para luego pasar a degustarlo serenamente.
Por ahora muchísimas gracias
Cordialmente
Arnol Kremer
De: arnolkremer@lafogata.org <arnolkremer@lafogata.org>
Enviado el: Lunes, 12 de Septiembre de 2005 05:56:04 p.m.
Para: Juan Carlos Gómez <jcgomz@hotmail.com>
Asunto: Re: no pasará
Estimado Gómez:
Sus dificultades con los editores, desgraciadamente, no son novedad. También son la mías a pesar de que, a juzgar por los trabajos que Ud gentilmente me enviara, no puedo compararme con Ud. De todos modos la cuestión editorial poco tiene que ver con la calidad de las obras. Lo sabemos bien, depende de los "caprichos del mercado", quizás sería mejor hablar de los mercaderes. Pero también de las "cofradías" ligadas a la "patria intelectual" (Clarín, Pagina 12, Planeta, etc.). En donde un amigo le da la mano a otro. Fíjese el colmo que nada menos que el Canciller Bielsa le comenta con elogios de chupamedias más que verdadera crítica, el último libro de María Seoane que no es más que un manojo de lugares comunes combinado con citas adecuadas.. ¿Será porque necesita apoyo periodístico en la campaña electoral?
Por mi parte, mi propósito es más descubrir a Santucho que a Gombrowicz. El Polaco es demasiado genial como para que yo me meta con él. Sinceramente no me da el cuero. Sospecho que voy a tener serias dificultades para encontrar editor en caso que la novela me salga bien. Y ello por lo que decía mas arriba y también porque hay cosas que la gente no quiere escuchar. Algo así como lo que no es "políticamente correcto" desde la izquierda. Justamente hago palanca en el Polaco para cuestionar ese "políticamente correcto". Por lo demás Ud lo hace muy bien. Excelente. He disfrutado con sus dos libros. El problema es que quizás tenga las mismas dificultades de tipo editorial cuando Ud desarrolla el pensamiento de Witold y se mete con los dogmas. Ya está en problemas. Sobre todo cuando se mete con los dogmas de la modernidad.
Pero, no desespere, a veces las cosas se abren por las vías más imprevistas. La suerte tampoco es un factor a desdeñar. Un consejo árabe: sentarse en el umbral de la casa a esperar que pase el cadáver de nuestro enemigo.
Atentamente y reiterando mi gratitud, a lo que le agrego mis felicitaciones por ambos libros.
Luis Mattini
Kremer: 12.09.05
Sos un hombre sincero y generoso, te agradezco el comentario que me hacés sobre los libros. Para que tengás un recuerdo de Gombrowicz aquí va la carta que le escribió al Asno cuando se casó.
Hasta luego
De: arnolkremer@lafogata.org <arnolkremer@lafogata.org>
Enviado el: Martes, 13 de Septiembre de 2005 04:48:57 p.m.
Para: Juan Carlos Gómez <jcgomz@hotmail.com>
Asunto: Re: el rufián melancólico
Estimado Juan Carlos:
Gracias por la carta de Witold en el email anterior. Leyendo ese intercambio con tu editor, de pronto se me ocurre algo así como una obviedad: que los jóvenes no conocen a Gombrowicz. La obviedad deja de ser tal si observamos que existe una franja de jóvenes que se interesa por la ruptura epistemológica de la cual el Polaco fue uno de los adelantados.
Conozco un grupo de jóvenes que constituyeron una editorial y están editando cosas "extrañas" como rescatar a Spinoza vía Deleuze. Mi discusión con ellos se centra en que yo sostengo que tienen que leer más literatura para "aflojarse" de la rigidez de los ensayos, sobre todo esos mamotretos que produce en masa la facultad de ciencias sociales.
"Gombrowicz y todo lo demás" excede a Gombrowicz, es estimulante, no sólo invita a leer al Polaco, sino que se lo lee desde el ahora, fundamental para los jóvenes.
Bueno, no te la quiero hacer larga, simplemente se me ocurre que habría que poner en manos de los jóvenes tu "Gombrowicz y todo lo demás", aunque sea a algún grupo pequeño. (Después de todo ustedes también eran un grupo pequeño y mirá el quilombo que armaron con el Polaco, sin ustedes el polaco no existiría)
En cuanto a "Gombrowicz, este hombre..." que entiendo está editado, te sugiero enviarlo a Le Monde Diplomatique (Acuña de Figueroa 459, capital) No lo van a comentar porque ellos no comentan literatura y lo van a tomar como tal, (además de que son bastante ortodoxos) pero pueden sacarlo en un recuadro en la misma página. Desde luego no te puedo asegurar nada pero vale la pena probar.
Afectuosamente
Arnol
Arnold: 14.09.05
No, Arnol, yo soy un autor protegido porque todo lo que escribo sobre Gombrowicz me lo publican en Polonia, el nido de esa águila que vos admirás. Lo que ocurre es que los hombres puestos a desempeñar cierto tipo de actividades se vuelven ridículos, como por ejemplo un editor de “Losada” con el que tuve este cruce de cartas:
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Saavedra: A mí no me gusta dejar las cosas colgadas de alfileres así que me veo obligado a decirte que no entiendo cuál puede ser la razón por la que en un principio te manifestaste tan entusiasmado y atento con mi propuesta editorial y ahora ni siquiera tenés la delicadeza de contestarme los teléfonos y los e-mails. Bien pudiera ser que hayás leído y no te haya gustado “Gombrowicz, y todo lo demás”, lo que echaría una luz muy dudosa sobre tu capacidad para analizar textos, o que su publicación no te parezca compatible con la actividad económica de “Losada”, o que simplemente no lo hayás leído, esto no tendría nada de especial, pero la hipocresía y el me da lo mismo una cosa que otra, sí tienen algo de especial, son el más claro ejemplo de la falta de modales.
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De: Guillermo Saavedra <gsaavedra@fibertel.com.ar>
Enviado el: Martes, 28 de Junio de 2005 01:48:21 p.m.
Para: Juan Carlos Gómez <jcgomz@hotmail.com>
Asunto: ¿y sus modales, qué?
Gómez: Muchas gracias por ahorrarme trabajo. Estaba por responderle con la extensión y prolijidad que -entendía yo- la ocasión, Witoldo y usted merecían. Pero ya no hace falta: ¿de dónde le salen esas ínfulas de genio incomprendido y maltratado? ¿De una infancia difícil o de una mala digestión? ¿Y qué es eso de no dejar abierta la posibilidad de que el libro no me guste y esté yo en lo cierto? ¿Fue iluminado por la Forma o por el Filifor forrado de niño para estar tan crasamente convencido de eso? Ni esa ni otras razones lo habilitan a ignorar lo que cualquier autor decente debería saber pero usted desconoce a pesar de que se lo advertí cuando -¡a la semana de habérmelo dejado!- pretendía una respuesta de mi parte: un buen editor necesita tiempo y tranquilidad para ponderar una propuesta de esta naturaleza y es contraproducente presionarlo con llamadas y mensajes extemporáneos como los suyos. Tengo mi opinión sobre su libro, pero este mensaje suyo excede los límites de lo tolerable y me exime de dársela: su irrespetuosidad y su presuntuosidad son tales que me niego a seguir considerando por un minuto la posibilidad de editarlo. Lo primero que debe usted aprender es que la relación entre un editor y un autor se basa en la tolerancia, la comprensión y sobre todo la confianza. Como es evidente que usted carece de cualquiera de esos rasgos, no tiene sentido demorar más el trámite. Desde luego, usted tiene el derecho -civil digamos- a sentirse despechado, ignorado y maltratado. Pero le sugiero humildemente que relea su propio mensaje y reflexione un instante sobre la inconveniencia de su tono, su falta de oportunidad y su engreimiento. Tal vez eso le permita no equivocarse tanto con su próxima víctima editorial. Estoy seguro que Witoldo se lo agradecerá desde algún lugar de la improbable eternidad.
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Yo no sé si por influencia de Gombrowicz o por mi propia naturaleza, o por ambas cosas a la vez, la cuestión es que a mí me gusta mucho el juego y soy un tanto provocador e inmaduro. Si bien es cierto que me hubiera encantado que Borrás me publicara el libro no está nada mal que no me lo publique, yo tengo un elenco de cincuenta destinatarios entre editores, escritores y amigos que se divierten con mis payasadas, es decir, se divierten mientras no les toca a ellos.
Hace ya algunos años me vinieron ganas de mortificar a Aira y a Vila-Matas y se me ocurrió mandarle una carta a Aira en la que le decía que Vila-Matas tenía las facultades mentales alteradas, y a Vila-Matas otra en la que le decía que Aira era un bartolero, puse en el sobre de Vila-Matas la carta de Aira y viceversa, y los mandé. Vila-Matas se enojó y no me escribió más.
El mes pasado y este mes aparecieron en Polonia textos míos y sobre mí. Yo, hasta el año pasado, no era escritor, pero el centenario de Gombrowicz me mareó y desde entonces se me dio por escribir. Los impulsos que me llevan a escribir en su mayoría me son desconocidos de la misma manera que me es desconocida mi interioridad, pero es seguro que una de las razones que me mueve es la de intentar que algunas personas vean en mí un hombre de valor y que por esta razón me quieran, algunas personas como vos y como Bereza, por ejemplo, y digo Bereza porque ya es un conocido tuyo y porque te estoy adjuntando su “Goma (3)”.
“Gombrowicz, este hombre me causa problemas”, editado en agosto del año pasado, tiene buena prensa y publicidad. Poné en el campo de búsqueda de “Google” ese título y lo vas a ver con tus propios ojos.
Los editores, bueno, allá ellos, pero si conocés alguno que quiera editar “Gombrowicz, y todo lo demás”, que se venga nomás.
Un abrazo
Arnol: 19.09.05
Yo tengo la costumbre de mandar mails colectivos para incomodar a alguno de mis corresponsales en la mayoría de los casos. Pensé que tenía que proteger tu dirección y los colectivos te los enviaba en copia oculta pero me regresaban como no recibidos.
Aunque las razones de seguridad desaparecieron, supongo, vos sos un bocado de cardenal para un periodista y, a lo mejor, no querés que te molesten. Por si no las hubieras recibido te mando adjuntas otra vez tres de las cartas que le escribí a Gombrowicz y dos de las que me escribió Jelenski, siempre con la intención de colaborar con tu imaginación en el desarrollo de ese paralelo entre Gombrowicz y Santucho que estás escribiendo.
Si te incomoda que te incluya en los mails colectivos, decímelo, si no te incomoda te los seguiré mandando, puede ser que alguno te sirva.
Hasta luego
De: arnolkremer@lafogata.org <arnolkremer@lafogata.org>
Enviado el: Lunes, 19 de Septiembre de 2005 02:32:10 p.m.
Para: Juan Carlos Gómez <jcgomz@hotmail.com>
Asunto: Re: los colectivos
Estimado Juan Carlos
He recogido todos tus correos con las cartas. Reiterar mi gratitud no es redundancia, sino justicia.
No tengo problemas con mi dirección, en general soy un "hombre público". Mi teléfono particular suelo reservarlo para evitar los hinchapelotas.
Pero no a los amigos, ahi va PA' LO QUE SE OFREZCA.
PARTICULAR. 4382 2966
trabajo: 4819 1564 ( de 10 a 18)
Te comento que me he metido en un lindo lío. No es fácil armar este diálogo sin caer en chabacanería o superficialidad. Por otra parte la diferencia intelectual entre el Polaco y Robi es abismal en todo sentido (para colmo en el campo artístico Robi era de madera). A ello se une el hecho que el Polaco muere cuando Robi empieza a ser el que va ser.
En fin, un desafío. Tus materiales, pero sobre todo tus juicios sobre Gombrowicz, son invalorables.
Arnol
De: arnolkremer@lafogata.org <arnolkremer@lafogata.org>
Enviado el: Martes, 20 de Septiembre de 2005 08:03:35 p.m.
Para: jcgomz@hotmail.com
Asunto: CARTAS y "COINCIDENCIAS"
Juan Carlos:
He leído con avidez las cartas. Huelgan comentarios, o al menos necesitaría cien páginas para comentarlas. Respondías con digno estilo del Polaco. ¡Qué amistad, viejo!, ¿quién era más jodón?
De todos modos no puedo dejar de comentarte la carta de Kot Jelenski porque (modestia aparte) hasta todo lo que he leído desde hace tres meses, que es mucho, y de los más diversos lugares (pero nunca suficiente), empezaba a ver que quien mas conoce a Gombrowicz, digo mejor, quien más ha captado su obra sos vos.
El prólogo de Sabato es seductor, como todo lo que escribe Sabato, y no le resto el mínimo valor, pero me parece que hay, efectivamente, algo de su propia teoría, por llamar así a la visión del mundo de Sabato, y eso se nota.
En cambio en tus trabajos pareciera prevalecer la "objetividad", valga palabra de ayuda, más bien quiero decir que hay un evidente esfuerzo de entender a Witold sin preconceptos. Al menos no los demuestras. Ni siquiera sobresale qué y cuánto compartís. Eso no es poca cosa, caramba. Mérito mayor habiendo sido un amigo íntimo.
Mi problema ahora es, (te lo digo medio en broma medio en serio) cómo mantengo distancia de tu influencia. Y esto te lo digo, porque si llego a feliz término con esta ficción y en ella se nota tu influencia o "coincidencias" con tus enfoques, nobleza obliga, prevaleció por su pura fuerza, no por mi "debilidad", mucho menos por "copión".
Porque, por otra parte, tengo otras lecturas (además de la mía propia), sobre todo de amigos europeos que conocen la obra del Polaco y conocieron a Robi.
Cordialmente
Arnol
Arnol: 20.09.05
Sí, Arnol, yo busco la verdad pero, tachando, tachando lo que no es verdad, lo que sea la verdad no lo sé. El capítulo “Del Diario” de “Gombrowicz, y todo lo demás” lo termino así:
“ La primera vez que leí este diario me pareció extraño, me sentí participando de una aventura fantástica pues al parecer los hechos no se correspondían con lo que Gombrowicz había escrito. Pero esos hechos, que al poco tiempo de ocurridos tenían la dureza de un diamante y el dibujo preciso de sus facetas, fueron perdiendo sus límites y hoy están mucho más cerca del diario de Piriápolis. La intervención violenta de la voluntad de Gombrowicz les ha dado a aquellos hechos unos límites nuevos, le arrancó al continuo indiferente de la realidad una forma más profunda y perdurable, una vida más verdadera”.
Sí, trato de entender a Gombrowicz sin preconceptos de lo que resulta una objetividad que se mueve como una anguila, un animalito que Gombrowicz adoraba. Yo creo que estás en muy buen camino para hacer ese paralelo entre Santucho y Gombrowicz, por lo que veo no te perdés ni te confundís, sos como esos animales que apoyan la pata de atrás donde apoyaron antes la de adelante.
Para que le des una vuelta de tuerca más a las mil páginas del diario te adjunto la conferencia que di en la Embajada de Polonia cuando presentaron “Gombrowicz, este hombre me causa problemas”. Respecto a mantener distancia de mi influencia, de eso, no te preocupés en absoluto, vos no sabés ni podés copiar, si te parece que algunas reflexiones mías son verdaderas es que también son tuyas.
Hasta luego